Boca: Norberto Briasco, el refuerzo olvidado que vuelve a tener una chance con la camiseta xeneize, ante las lesiones de Villa y Zeballos

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Sergio Chiquito Romero y Norberto Briasco, en una de las últimas prácticas de Boca
Sergio Chiquito Romero y Norberto Briasco, en una de las últimas prácticas de Boca - Créditos: @Prensa Boca

“Sabíamos que tenían proyección con los dos laterales. Creo que esos dos…”, fue la introducción, tras una igualdad entre Gimnasia y Huracán, de quien por entonces era entrenador del elenco platense: Diego Armando Maradona. Se frenó en el análisis porque se le cruzó la imagen del que había vuelto loco a su defensa. Continuó reconociendo su labor. “Y el grandote ese, ¡cómo va! Es un animal, viejo”, no recordó su nombre, pero sí quedaron en su retina el desequilibrio y la potencia. Hasta que lo ayudaron. “¡Briasco! No, la verdad, felicitaciones porque las hizo todas”.

Maradona y Juan Román Riquelme no tuvieron cosas en común desde el final de la primera década del presente siglo, pero poner el ojo en Norberto Briasco fue una en la que compartieron. Un delantero que desembarcó en Boca hace más de 13 meses, pero entre un comienzo flojo y una lesión con la que lidia constantemente y que fue ubicándolo en el olvido del mundo xeneize, no cumplió con las expectativas que transmitió su incorporación. Al menos, hasta aquí. Porque Hugo Ibarra parece necesitarlo como titular por el momento sensible que atraviesa su equipo y, desde este domingo, Briasco soñará con su revancha.

En Santa Fe, ante Colón, será el último compromiso que el elenco azul y oro debe afrontar previo al superclásico. El atacante, de 26 años, deberá esmerarse ante el Sabalero para convencer a Ibarra de poder contar con él para enfrentar a River. Es que el plantel sufrió la baja de sus dos extremos, fundamentales en la estructura: hace semanas fracturaron a Exequiel Zeballos y, el último fin de semana, Sebastián Villa sufrió la ruptura del menisco externo izquierdo. Ambos a cirugía (ayer salió exitosamente la del colombiano) y meses afuera de las canchas.

Entonces, las opciones son Luca Langoni y Briasco. El joven que causó euforia con sus dos goles para vencer al puntero Atlético Tucumán y el delantero que no juega hace más de nueve meses. Por ello, el llanto de emoción que no pudo ocultar el 17 de junio de 2021, tras la conferencia de su presentación, seguramente se haya transformado en impotencia.

Soñaba con este paso porque es el club que ama: “Mi papá es fanático de Román (Riquelme). Yo tengo una foto con él. Siempre fue el ídolo que tenemos en la familia”, reveló previo a llegar. En momentos en los que, asimismo, su buen desempeño en Huracán retumbó las paredes del Monumental, pero terminó inclinándose por su pasión: Boca abonó U$S 3.500.000 por el 80% de su pase y, como aún había conflictos con los números, “Beto” optó por resignar una deuda de 500 mil dólares.

Hace poco volvió a jugar en la reserva de Boca, ante Patronato

29/07/22
Hace poco volvió a jugar en la reserva de Boca, ante Patronato 29/07/22 - Créditos: @Instagram @bocajrsoficial

El número de la erogación elevó la vara. No obstante, todo fue saliendo a contramano. Primero, tuvo el primer examen de peso en su debut: los octavos de final de la Copa Libertadores 2021 ante Atlético Mineiro, siendo titular en ambos cruces. De hecho, una de las (pocas) cosas suyas que están en la memoria se produjo el día del estreno: lo convirtieron insólitamente en el protagonista de la jugada del gol que los jueces responsables del VAR y el árbitro Andrés Rojas anularon por un empujón del atacante que sólo vieron ellos: forzaron a más no poder la anulación y comenzaron a prender el fuego de una llave que terminó en escándalo.

Quizás, se recuerde más aquello que el único gol que contabiliza: en Vicente López a Platense, abriendo el triunfo 3-1 cuando Sebastián Battaglia ya era el entrenador que suplía a Miguel Ángel Russo. Mientras estuvo sano jugó con continuidad, hasta que comenzaron los problemas en el tobillo derecho que fueron sacándole la titularidad, sumado a un nivel inicial para nada esperado: jugó 20 encuentros y 12 desde el inicio (1173 minutos), mientras que –desde que llegó- Boca tuvo tres entrenadores y disputó 75 partidos (7 con Russo, 57 con Battaglia y 11 con Ibarra).

El festejo de su gol a Platense, el único con la camiseta de Boca
El festejo de su gol a Platense, el único con la camiseta de Boca - Créditos: @LA NACION/Mauro Alfieri

Ahí se frenó el contador: no juega en la primera desde el 24 de noviembre último, en una derrota ante Independiente. El tobillo fue una complicación constante y, semana a semana, se entrenó aparte. Con la pretemporada de comienzos de 2022 nada cambió. Entonces, la operación: el pasado 18 de abril fue sometido a una artroscopia, tal como informó el parte médico oficial del club. ¿Habrá sido suficiente?

La cuestión es que tuvo tres meses de recuperación y, sobre el cierre de julio, volvió a ponerse la camiseta azul y oro para reaparecer en la reserva. No lo hizo bien y su inactividad quedó evidenciada en un par de apariciones junto a los chicos.

Boca vs Patronato. 22-09-21
Boca vs Patronato. 22-09-21 - Créditos: @Fotobaires

Habitual convocado para la selección de Armenia, país del que se nacionalizó debido a la ascendencia que ostenta por parte de su abuelo materno, esa extensa molestia y un rendimiento que estuvo lejos de convencer, razonablemente, le quitó hasta esa vivencia que disfrutó al disputar, por ejemplo, las últimas eliminatorias en un grupo junto a Alemania.

Es la gran oportunidad de Norberto Briasco. Cuando parecía que, aun con el alta, se mantendría sin ser considerado, a nada del superclásico tiene la motivación para dar vuelta una historia que, por ahora, se escribe con tinte oscuro.