Boca y el efecto Sebastián Battaglia: por qué el plantel está tranquilo, aún a pesar de una derrota inesperada

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Benedetto estuvo lejos del área. Así y todo, un cabezazo suyo se fue afuera por milímetros
Benedetto estuvo lejos del área. Así y todo, un cabezazo suyo se fue afuera por milímetros - Créditos: @Emilio Rapetti

Boca está tranquilo. Adaptado a la saludable manera de ser de Sebastián Battaglia, la derrota de anoche ante Central Córdoba lo afecta en su justa medida. El plantel y el cuerpo técnico saben por estas horas que se estuvo lejos del partido ideal. Pero a la vez son conscientes de que el 0-1 fue demasiado castigo. En total, y se vuelve a remarcar que fue un partido chato, Boca tuvo al menos seis ocasiones clarísimas de gol, y la pelota no quiso entrar.

En el primer tiempo estuvo la de Pol Fernández (centro rasante de Benedetto desde la derecha que un defensor salva con lo justo antes de que la empuje el mediocampista) y la Izquierdoz (desde el punto penal, la acomodó con el pecho y su remate, con destino de red, pega en un rival y se va al córner).

Zeballos, otra vez de sólida tarea como extremo de Boca
Zeballos, otra vez de sólida tarea como extremo de Boca - Créditos: @Emilio Rapetti


Zeballos, otra vez de sólida tarea como extremo de Boca (Emilio Rapetti/)

En tanto, en el complemento tuvo otra Pol (Zeballos desborda por la izquierda y cede al mediocampista, que se acomoda y su remate da en el travesaño), una Benedetto (gran desborde de Fabra, centro pinchado y cabezazo medido del Pipa, que se fue apenas afuera junto al poste), una Villa (remate desde afuera del área, apenas desviado) y la del final de Vázquez (media vuelta en el área, y zurdazo que se va besando el poste).

Las declaraciones de Battaglia van en sintonía a esa tranquilidad de saber que, aun en un partido con escaso volumen de juego, Boca hizo méritos para llegar al gol. Y uno de sus pilares fue, otra vez, Exequiel Zeballos.

“Tuvimos situaciones, incluso antes de que ellos abrieran el marcador, con pelotas en el palo. El fútbol tiene esas cosas, son partidos donde no la podés meter, ellos te meten un gol y es difícil llegar a la igualdad. La del final de Vázquez también pasa cerca”, analizó el DT en la conferencia de prensa posterior al juego.

Algo muy parecido le sucedió a River el sábado: no jugó bien, pero de todas maneras buscó de una y otra forma el gol, hizo figura a Lampe y debió conformarse con el 0 a 0 en el Monumental.

Pocas semanas atrás padeció una situación similar frente a Tigre, aunque en ese caso todo terminó en derrota. El Millonario se vio sorprendido por el plantel inicial del Matador, y en desventaja fue a buscar la reacción. Cuando encontró el 1 a 1 y parecía que lo daba vuelta, un error de Paulo Díaz fue capitalizado por Colidio y los de Victoria avanzaron a las semifinales de la Copa de la Liga.

O incluso el propio Racing, con un volumen de juego muchísimo mayor, dominó a Boca y se fue de la cancha de Lanús masticando bronca porque, después del 0 a 0, en los penales pasó el Xeneize. pero sin nada que reprocharse desde lo futbolístico.

En resumen: si algo tiene para cuestionarse Boca por estas horas es el hecho de no haber jugado a la altura de lo que venía haciéndolo. En ese sentido, hubo un retroceso, o una pausa, en comparación a la curva ascendente que venía demostrando.

Pero, aun así, quedó en evidencia que el equipo mostró actitud y rebeldía por seguir intentándolo sin desesperarse. Porque es cierto que la noche de Rojo e Izquierdoz no fue la ideal, pero la última línea de las rebuscó para disimularlo. Y también es evidente que Agustín Rossi atraviesa un momento de enorme confianza, tanto en los penales (ya desvió 12) como en las acciones habituales de un partido.

Sin dudas Boca necesita un volante creativo, que sea el enlace entre el mediocampo y la línea de ataque. El paraguayo Romero es determinante en esa función. Pero está con su selección. La otra opción es Molinas, pero por lo visto aun no completa todos los casilleros para que Battaglia le dé plena confianza. Es por eso que en esa zona se busca un refuerzo.

El hecho de que el miércoles ya aparece una nueva fecha en la agenda (frente a Tigre, por la tercera jornada de la Liga profesional) resulta más que oportuno para que el equipo tenga la rápida posibilidad de redimirse. De volver a la senda que viene construyendo desde que comenzó este año. Con partidos de alto vuelo y otros en donde hay que sacar a relucir el temple. De todo aprende este Boca en construcción.

“Hay mucho desgaste, los partidos son intensos. Solo un equipo ganó sus dos partidos. Tuvimos la chance y no lo pudimos hacer. El fútbol argentino tiene esto. Y más que a Boca le quieren ganar todos”, resumió Battaglia. Con la tranquilidad que siempre lo caracterizó. Y que, de a poco, fue imprimiéndole también a su equipo.

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