Blue Demon Jr., el luchador que sufrió bullying por decir quién era su padre

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Blue Demon Jr. continuó el legado de su padre, Blue Demon, durante casi cuatro décadas arriba del ring (Foto: Ricardo Flores / Eyepix Group/Barcroft Media via Getty Images)
Blue Demon Jr. continuó el legado de su padre, Blue Demon, durante casi cuatro décadas arriba del ring (Foto: Ricardo Flores / Eyepix Group/Barcroft Media via Getty Images)

Blue Demon Jr. continúa la dinastía de los Demon a cabalidad y con orgullo. La grandeza de Blue Demon, uno de los peleadores más icónicos en la historia de la lucha libre mexicana, no sería entendida sin el legado que continuó su hijo en la actualidad. El Jr. tuvo la encomienda de prolongar lo que su padre había construido durante su etapa como peleador, aunque difícilmente pudo presumir quién había sido su mentor durante su juventud.

La lucha libre de México, acostumbrada a enmascarar personajes, tiene como principio resguardar la identidad de sus gladiadores. Quien tuvo que padecer dicha máxima fue el Demon Jr., pues su protector así se lo exigía.“Desde chiquito te hacen ser parte de ese secreto. No podía decir que mi papá era luchador. Es algo muy fuerte, pero lo entiendes. Si me preguntaban quién era mi papá les decía que era un deportista profesional. Cuando yo les comentaba a mis compañeros que mi papá era Blue Demon comenzaba el bullying y yo no podía hacer nada. Me tuve que aguantar las ganas y decir que no era cierto”, comentó para el canal de Youtube de Enrique Burak.

Dicen que padre no es el engendra, sino el que cría. Eso lo entendió al pie de la letra Blue Demon. En 1966, Ileana Urueta, hija de Chano Urueta, director cinematográfico de lucha libre, dio a luz a un pequeño que tendría su destino ligado al cuadrilátero. Debido a que la madre no podría hacerse cargo del pequeño, el director de cine pidió al Demonio Azul que se hiciera cargo de su nieto, por lo que el peleador profesional accedió y adoptó a su nuevo crío a los seis meses de edad.

No fue hasta 15 años después que Blue Demon Jr. quiso seguir los pasos de quien le brindó sus apellidos y un techo: “Yo quería ser todo menos peleador de lucha libre”. De ese modo, su debut se consumó el 11 de julio de 1985, en el Auditorio de Tijuana, Baja California, donde salió al escenario con la máscara de color azul con la que ha llegado a países como Japón, Estados Unidos, entre otras naciones.

Actualmente, la carrera de Blue Demon Jr. sigue entre los encordados de la Triple A. A los 56 años de edad, el combatiente no ha tirado la toalla, pues la fama que porta es digna de durar por los anales del pancracio mexicano. El enmascarado de color azul vive una rivalidad que le heredó su guía y defensor junto a El Santo. De ese modo, El Hijo del Santo y Demonr Jr. alargaron la enemistad que forjaron sus padres.

Si se habla del Demonio Azul se tiene que mencionar al Enmascarado de Plata y viceversa, no se entienden el uno sin el otro. Ambos guerreros dieron vida al cine de luchadores por allá de los años 60 y 70, quizá ahí radica la importancia de sus personajes. El Séptimo Arte les concedió un espacio para que ambos se proclamaran como esas figuras que encarnan sueños e ilusiones. Solo ellos habrían podido derrotar a momias, monstruos, vampiros, bestias y brujas.

El antagonismo entre ambos gladiadores surgió a mitad del siglo XX en la Arena México. En 1952, El Santo derrotó a Black Shadow en una contienda donde apostaron máscara contra máscara. El primero de ellos fue el ganador, no sin antes recibir una oferta por parte de Blue Demon para vengar al Shadow. Durante ese año y el siguiente, el plateado perdió en dos ocasiones ante su nuevo contrincante, ese con el que posteriormente marcaría un parteaguas en la lucha libre mexicana.

La pasión de algunos aficionados al deporte arriba del ring surgió a temprana edad. Sería difícil de entender una infancia sin los luchadores de plástico que vendían en los tianguis de cualquier colonia de la Ciudad de México. Y sí, esos pequeños juguetes que no sobrepasan el tamaño de la palma de la mano tenían nombre: Blue Demon y El Santo.

Alejandro Muñoz Moreno dio vida al Demonio Azul y Rodolfo Guzmán Huerta a El Santo. Los hijos de ambos persistieron para no dejar morir lo que habían construido sus creadores. La lucha libre de México, llena de héroes y villanos, rudos y técnicos, está acompañada de las enigmáticas rivalidades con las que tiene que vivir un peleador.

Las épocas terminan y los ciclos se renuevan. Si bien a Blue Demon Jr. le heredaron el nombre, no fue fácil el camino de la transición: “Desgraciadamente las comparaciones terminan y comienza una nueva época para Demonr Jr. cuando muere mi papá en el 2000. Las comparaciones siempre existieron. Después la gente me puso en el lugar que ya no estaba mi papá y es donde tuve que volver a demostrar porqué estaba ahí y porqué me habían dejado el nombre”, contó a Enrique Burak.

Hoy en día el Jr. ya piensa en el retiro luego de casi cuatro décadas arriba del ring. Igual que su padre se convirtió en leyenda e ídolo del cuadrilátero, por lo que no descarta una tercera generación: “A lo mejor hay sorpresas, a lo mejor por ahí sale la tercera generación y les damos la sorpresa”, aseveró para ESPN.

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