"Bloodgate" es mayor escándalo en la historia del rugby

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Tom Williams de los Harlequins en el piso con
Tom Williams de los Harlequins en el piso con "sangre" en su boca durante un partido por la Copa Heineken contra el Leinster el 12 de abril de 2009. Una trampa que con el tiempo fue bautizada como el "Bloodgate". (Foto: Warren Little/Getty Images)

El caso es conocido como el "Bloodgate". En los cuartos de final de la Copa de Campeones Europeos de Rugby (Copa Heineken) se enfrentaban el domingo 12 de abril de 2009 los Harlequins de Inglaterra a Leinster de Irlanda en el Stoop (Estadio Twickenham Stoop). Una gran cantidad de sangre brotaba de la boca de Tom Williams. La mancha quedó no solo en su camiseta, también en la reputación del equipo inglés que hasta el día de hoy perdura.

Los Harlequins usaron un truco para intentar manipular el resultado del partido que perdían por 6-5. Sin embargo, la trampa no funcionó como esperaban e igual perdieron contra los irlandeses.

En resumidas cuentas lo que pasó fue que Williams mordió una cápsula de sangre falsa que le dio el fisioterapeuta del equipo, Steph Brennan, que la había comprado en una tienda de bromas, con el fin de facilitar el regreso al terreno del outhalf Nick Evans a cinco minutos del final del juego para intentar anotar y superar a los irlandeses. La trampa de la cápsula con sangre ya la habían usado en cuatro ocasiones diferentes por orden del director de rugby Dean Richards.

Evans era el principal creador de juego y lo necesitaba en la cancha para diseñar una estrategia que les permitiera acercarse e intentar un gol de drop que les diera el triunfo. Llegaron a tener la oportunidad en los pies del neozelandés, pero su pierna lesionada no le permitió darle el destino correcto y el balón terminó por fuera.

Williams salió corriendo de la cancha con la sangre falsa fluyendo de su boca y en las cámaras quedó grabado cuando hace un guiño a su compañero Evans antes de dirigirse al vestuario para que atendieran su "herida".

El equipo médico del Leinster sabía que algo andaba mal, intentaron revisar al jugador en el campo de juego y ante las negativas se dirigieron al vestuario de sus rivales, golpearon la puerta y solicitaron acceso al jugador para revisar la supuesta herida. Presa del pánico, Williams le suplicó a la doctora del equipo, Wendy Chapman, que le cortara el labio inferior con un bisturí a lo que ella accedió.

Tom Williams de los Harlequins sale del terreno de juego con el fisioterapeuta Steph Brennan para ser reemplazado por su compañero Nick Evans. (Foto: David Rogers/Getty Images)
Tom Williams de los Harlequins sale del terreno de juego con el fisioterapeuta Steph Brennan para ser reemplazado por su compañero Nick Evans. (Foto: David Rogers/Getty Images)

El final del partido y el triunfo de los irlandeses le bajo el tono a las protestas por lo que sabían era sangre falsa. El director negó cualquier irregularidad en las entrevistas posteriores al partido y cuando se inició poco después una investigación formal por lo sucedido, entrenó al fisioterapeuta y al jugador para que dieran un mismo testimonio de los sucedido.

Las irregularidades cometidas por los Harlequins eran tan evidentes que se tomó fácilmente una acción disciplinaria contra los implicados. Tres años de prohibición a nivel mundial para Richards, dos para Brennan. El jugador recibió una suspensión de 12 meses y la doctora Chapman también fue suspendida un año por parte del Consejo Médico General de Inglaterra y tuvo que renunciar a su empleo.

Además, recibieron una multa de 260.000 libras esterlinas.

Williams decidió después contar la verdad y rompió filas, en una entrevista en el podcast de Will Greenwood en 2019, dijo: "Harlequins me ofreció cosas para que me callara, me dijeron que si salía a decir la verdad arruinaría el club y que la gente perdería su trabajo".

Richards y Brennan impugnaron pero la evidencia los hizo aceptar posteriormente las denuncias de mala conducta.

Nick Evans de los Harlequins regresa al terreno de juego en reemplazo de Tom Williams. (Foto David Rogers/Getty Images)
Nick Evans de los Harlequins regresa al terreno de juego en reemplazo de Tom Williams. (Foto David Rogers/Getty Images)

El informe de 99 páginas del Comité de Apelaciones Independiente criticó a Richards, identificándolo como el autor intelectual y la persona que presionó a otros para que cumplieran sus órdenes. Fue acusado de intentar hacer trampa y luego mentir para cubrir sus huellas.

Gracias a su arrepentimiento y confesión, a Williams se le redujo la sanción de 12 a cuatro meses y siguió jugando para el club (ganó una Copa Desafío de Europa y un título de la Premiership inglesa) antes de retirarse en 2015 y unirse al cuerpo técnico.

"Todo lo que puedo decirle es que cometí un error estúpido y no tuve el coraje de mis convicciones para enfrentar a alguien. Vivo con eso todos los días", dijo posteriormente sobre los hechos.

El Leinster ganó por primera vez en esa temporada la Copa Heineken, hoy conocida como la Copa de Campeones Europeos de Rugby, el torneo continental de rugby más importante a nivel de clubes en Europa, organizado por la European Professional Club Rugby.

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