La celebración más emotiva de los JJOO

Sandra Garcia
Sin lugar en el podio - E1

Uno de los momentos más emotivos de los Juegos Olímpicos es cuando el atleta se sube al podio para recibir los frutos de su esfuerzo. Pero pocas han sido tan emotivas como la que protagonizó la ciclista estadounidense Kristin Armstrong.

La veterana revalidó el logró que tuvo en los Juegos de Pekín donde ganó el oro en la prueba de contrarreloj, pero estaba vez quiso compartir la victoria con su pequeño hijo. La ciclista, de 37 años, había anunciado su retiro del deporte de alto rendimiento en el 2009, justo después del nacimiento de su hijo, pero quizá éste la motivó para que revalidara su marca como la mejor ciclista del mundo. En el podio, la madre no pudo reprimir las lágrimas de la emoción al verse en lo más alto del podio con su hijo.

Kristin Armstrong. Getty Images.