Trabajo: 6 pasos para evitar el agotamiento

Luza Alvarado
Pasionaria

Por más emocionante que sea un proyecto, si trabajamos jornadas de más de diez horas y no hacemos más que pensar en salidas creativas a los problemas u optimizar la producción, lo más probable es que lleguemos al agotamiento. El rimo sostenido de trabajo hace que incluso el fin de semana "descansamos" sin lograr bajar la intensidad. Así, al cabo de un par de meses de haber iniciado un proyecto, la emoción del primer día se ha desvanecido.

¿Cómo hacer para que la chispa de un trabajo que nos emociona se mantenga prendida? Si no puedes tomar vacaciones, aquí te proponemos algunas posibilidades:

1. Camina un rato, come al aire libre

Quedarse en el escritorio comiendo sin otra compañía que tu computadora es suficiente para desmotivar a cualquiera. Si estás dispuesto a trabajar horas extras —que probablemente no te paguen—, por lo menos tómate un respiro a medio día, sal a caminar, come en un parque o en una terraza, avísale a quien tengas que avisarle y apaga el celular. Desconéctate un rato. El cambio de ritmo te devolerá más productivo y creativo para trabajar por la tarde.

2. Cambia de escenario

Negocia trabajar un día desde casa o desde un café, el simple hecho de modificar la rutina por la mañana hace que las ideas fluyan de otra manera. Otra opción es buscar una clase de yoga o un gimnasio cerca de tu oficina; pide a tu jefe que te permita llegar media hora después por la mañana, de manera que empieces el día con buena energía. Moverse de lugar te ayuda a mentener la salud mental y la motivación. Además, tus compañeros de trabajo agradecerán la buena actitud.

3. Busca retroalimentación

Algo peor que el agotamiento es la frustración o la sensación de andar perdida. Si sientes que estás dando el máximo de tu esfuerzo pero nadie te lo reconoce, quizás sea momento de pedir una reunión con tu jefe y tu equipo para mostrar tus avances y, sobre todo, pedir ayuda. Prepara una presentación, subraya tus logros y pide retroalimentación para agilizar el proceso y refrescar tus ideas. Cuando empieces un nuevo proyecto, programa dos o tres reuniones de retroalimentación; el simple hecho de poner tus logros en perspectiva te hará sentir aliviada y revalorada ante ti misma y ante los demás desde el inicio.

4. No pierdas la dimensión

El agotamiento hace que el mundo pierda su brillo y que los problemas laborales se vuelvan monolíticos. Recuerda que el trabajo no lo es todo; por más que te apasione, llegará un momento en el que tengas que parar. Para que en ese momento no sientas que estuviste orbitando en otro planeta, asegúrate que, al menos, una vez por semana tendrás un tiempo para hacer otra actividad que te apasiona fuera de tu área de trabajo. Lo importante es mantener la certeza de que el mundo es más grande que lo que ocurre en tu escritorio.

5. Habla de otros temas

Cuando uno está tan entusiasmado —y agotado— con los proyectos laborales, quiere hablar de ello todo el tiempo, un poco por compartir la emoción, otro poco por desahogar la frustración y recibir apoyo. Si vas a reunirte con tu familia o si te llaman tus amigos, empieza por conversar con ellos de otros temas, es una buena manera de darte cuenta qué tan conectado o desconectado estás con el mundo o con tu realidad. Sólo si te preguntan, menciona dos o tres detalles de tu trabajo, pero no hagas que sea el centro de tus reuniones, porque terminarás como el perro que se persigue la cola.

6. Prémiate

¿Las vacaciones se ven más lejanas que la punta del Himalaya? Si la temporada o el proyecto lo permiten, toma un par de días para alargar un fin de semana y salir de la ciudad. Si no puedes, al menos hazte un premio al final de un día difícil, sal por un helado, cómprate esos zapatos que te hacen suspirar, dedícale tiempo extra a tu jardín, regálate un masaje... Has trabajado muy duro, te lo mereces.

¿Cuáles son tus recomendaciones para evitar el agotamiento en el trabajo?


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