El belga Evenepoel conquista su primer "monumento"

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Redacción deportes, 24 abr (EFE).- El joven ciclista belga Remco Evenepoel (Quick Step), de tan sólo 22 años, conquistó su primer "monumento" tras imponerse este domingo en solitario en la Lieja-Bastoña-Lieja, la "decana" de las clásicas.

Un triunfo que confirmó la numerosas expectativas que Evenepoel, que compaginó en su adolescencia el ciclismo con el fútbol, había despertado desde su etapa júnior, gracias a exhibiciones como la que el belga protagonizó en los Mundiales de Innsbruck 2018, en los que se impuso en la contrarreloj y la prueba en línea.

Gestas que no pasaron desapercibidas para Patrick Lefevere, el director del Quick Step, que no dudó en ofrecer a Remco Evenepoel un hueco en su famosísima "mana de lobos".

No defraudó el belga, que con tan sólo 19 años y en su primera temporada como profesional se impuso en la Clásica de San Sebatián.

Una progresión que se vio frenada con la escalofriante caída que el joven ciclista belga sufrió en agosto de 2020 en el Giro de Lombardía y que mantuvo a Evenepoel más de seis meses de baja.

Desde entonces el belga se había apuntado algún que otro triunfo de etapa, el último el logrado el pasado mes de febrero en la Vuelta al Algarve, tras imponerse en una contrarreloj de 32,2 kilómetros.

Pero hoy Remco Evenepoel demostró que está definitivamente de vuelta no sólo ya por la victoria cosechada en la Lieja-Bastoña-Lieja, sino por la forma en la que el joven belga se alzó con el triunfo.

A falta de treinta kilómetros y cuando apenas restaba unos 500 metros para coronar el alto de La Redoute, un muro de 2 kilómetros al 8,6 por ciento, Evenepoel protagonizó un fortísimo ataque, que le permitió escaparse del grupo de favoritos.

Un grupo en el que no figuraban ni el esloveno Tadej Pogacar, ganador el pasado año, que renunció a tomar la salida tras conocer el fallecimiento de su suegra, ni el francés Julian Alaphilippe, que tuvo que ser trasladado en ambulancia a un hospital tras verse involucrado en una caída múltiple.

Alaphilippe, que esta temporada ya se cayó también el pasado 5 de marzo en la Strede Bianche y el pasado 13 de abril en la Flecha Brabanzona, sufre, según las primeras informaciones, fuertes dolores tanto en la espalda como en el omóplato.

Pero tampoco parece probable que ni Pogacar, ni Alaphilippe hubieran podido contener el ataque del joven Remco Evenepoel, que tras cazar a los restos de la escapada inicial se situó al frente de la prueba en solitario.

Una posición en la que el belga se refrendó tras el paso de la Roche-aux-Faucons y la subida de Boncelles que dejaron a Remco Evenepoel con una renta de más de medio minuto, sobre un grupo perseguidor en el ruso Aleksandr Vlasov (Bora) y el belga Dylan Teuns (Bahrein), ganador el miércoles de la Flecha Valona, trataban de acelerar el ritmo.

Sin embargo, nada pudo impedir el triunfo de Evenepoel, que cruzó la línea de meta con una ventaja de 48 segundos sobre un reducido grupo, en el que el belga Quinten Hermans (Intenarché-Wanty) se alzó con la segunda plaza por delante de su compatriota Wout Van Aert (Jumbo Visma), tercero.

Por su parte, el español Alejandro Valverde (Movistar), que buscaba despedirse de la "decana" con su quinta victoria, tras imponerse en las ediciones de 2006, 2008, 2015 y 2017, tuvo que conformarse con la séptima plaza final a 48 segundos del ganador.

(c) Agencia EFE

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