Barcelona necesitó de los penales para superar al Betis y meterse en la final

Yasser Bakhsh/Getty Images

¡Habrá Clásico en la final de la Supercopa de España! En el King Fahd Stadium, Barcelona accedió al partido por el título gracias a su victoria en los penales sobre Real Betis, por 4-2, luego del 2-2 en el choque de semifinales, e irá por la conquista este domingo, ante Real Madrid, en su misión por volver a levantar trofeos.

Tras un corto lapso de tenencia repartida entre los dos elencos, el Blaugrana logró darle su sello al juego con el correr de los minutos, a partir de una amplia posesión de la pelota y con los característicos toques cortos. En tanto, los de Manuel Pellegrini debieron volcarse hacia su campo.

Salvo por unas llegadas de los catalanes, en las que Robert Lewandowski estuvo errático, la primera jugada de peligro se dio en favor de los Verdiblancos. Todo nació por un error en salida de Jules Koundé, que permitió que Nabil Fekir quedara a solas con Marc-André ter Stegen. El francés pudo superar al alemán, pero se vio sorprendido por un corte oportuno del uruguayo Ronald Araujo.

De inmediato, a los 23 minutos, el Barça hizo explotar la garganta por un gol de Pedri, aunque resultaría en vano. Pues, a instancias del VAR, se detectó un fuera de juego de Raphinha, quien había lanzado el centro por la derecha para que el mediocampista tocara hacia la red.

A través de la pelota parada, los Béticos acariciaron la apertura del marcador. En este caso fue el argentino Germán Pezzella el encargado de poner en aprietos al arco rival, con un cabezazo posterior a un córner por la derecha y que, con una espectacular reacción, detuvo el guardavallas teutón.

Fue entonces, a los 40', cuando, finalmente, el conjunto de Xavi Hernández capitalizó su control del esférico en la ruptura del cero. Después de un contragolpe rápido, en el que Ousmane Dembélé se cerró desde la izquierda hasta descargar con Lewandowski, éste primero rebotó la pelota en Luiz Felipe y luego no perdonó ante el achique del chileno Claudio Bravo, por la derecha de la portería.

Antes de que se bajara el telón de la primera parte, el cuadro verdiblanco acarició la igualdad en dos oportunidades seguidas: Luis Henrique disparó en el área y, al instante, Juan Miranda hizo lo propio por la izquierda, pero Ter Stegen actuó de manera perfecta en ambas situaciones.

En el comienzo de la segunda mitad, los líderes de La Liga intentaron golpear enseguida y así estirar distancias. Esto lo hicieron mediante Raphinha, quien logró ubicarse en posición de gol, dentro del área, aunque su remate salió a un costado del palo derecho.

La fuerza adquirida por el Blaugrana, a través de la posesión, se fue perdiendo con el paso del complemento y por la postura ofensiva que debieron plantar los de Pellegrini, para encontrar la igualdad, la que obtuvieron a los 77 minutos: Henrique abrió hacia la derecha del área y Fekir no titubeó para disparar seco al primer rincón.

Con tal de evitar la prórroga, el Barça se reacomodó y fue en busca de la recuperación del tanteador favorable. A las pocas jugadas de haber sufrido el empate, festejó por unos segundos un nuevo gol de Lewandowski, pero, otra vez, el VAR se lo negó, por un offside previo.

En el cierre, los dos cuadros tuvieron chances para hacerse con una agónica clasificación. Por un lado, el Betis intentó con Rodri, topándose, de nuevo, con Ter Stegen, y por el otro, en tiempo de descuento, Ansu Fati dispuso del triunfo en sus pies y Bravo se lo negó con una firme atajada.

Todos los caminos condujeron al tiempo extra, en el que los catalanes consiguieron volver al éxito parcial rápidamente. Después de un despeje de un oponente, producto de un envío de tiro libre de Marco Alonso, Fati tomó de aire y, como cayó el balón, sacó un perfecto tiro cruzado, de zurda, al lado derecho, inatajable para el portero chileno.

Pero hubo una respuesta inmediata de los dirigidos por Pellegrini y también con un bonito tanto. A los 101 minutos, se juntaron bien William José y Henrique, para que éste lanzara por la derecha del área, Loren Morón amortiguara la pelota y aguantara a Araujo, hasta convertir con un taco, que sorprendió a Ter Stegen.

La definición por penales se volvió inevitable, luego de que el desgaste se hiciera pesar, en un segundo tiempo del alargue que dejó la expulsión de Andrés Guardado, en el Betis, por doble amarilla. Ya en la definición, ambos fueron precisos, hasta que el arquero del Barça le detuvo las ejecuciones a Juanmi y William Carvalho. Finalmente, Pedri, en el cuarto remate, juzgó la historia en favor de los catalanes.

Con esta clasificación, Barcelona buscará volver a hacerse con un título después de tiempo, el que signficaría el primero en la era Xavi, y volver a reinar en la Supercopa, tras lograrlo, por última vez, en 2018. La final tendrá un toque especial por tratarse de un Clásico ante el Madrid, lo que no sucedía desde 2017.

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