Barcelona manifestó su indignación por el informe de El Mundo acerca de las exigencias de Messi para renovar su contrato en 2021

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La investigación del diario El Mundo con Messi y los "Barçaleaks"
La investigación del diario El Mundo con Messi y los "Barçaleaks"

El Barcelona expresó este miércoles “su indignación” por la publicación por parte del diario español El Mundo de las exigencias hechas presuntamente por el astro argentino Lionel Messi para renovar en 2020. “En relación con la información publicada hoy en El Mundo del Siglo XXI, bajo el título ‘BarçaLeaks, los archivos secretos del club, parte 1′, el FC Barcelona expresa su indignación ante la filtración interesada de unas informaciones que formarían parte de un procedimiento judicial. El Club lamenta también que el medio alardee de haber tenido ‘acceso a una ingente cantidad de documentación y correos electrónicos que están en poder de la investigación del Barçagate’ cuando estas informaciones y documentación todavía no han sido compartidas con las partes”, señaló la entidad blaugrana.

Según el diario El Mundo, para renovar en 2020, en plena pandemia, Messi aceptó rebajarse el salario un 20%, pero pidió recuperarlo en los dos años siguientes con intereses (3%), un bonus de 10 millones de euros (9,8 millones de dólares) por la renovación y rebajar su cláusula de rescisión a unos simbólicos 10.000 euros (9.883 dólares). Estas peticiones se incluyen en unos correos electrónicos entre el padre y representante del jugador, Jorge Messi, los abogados del jugador y los principales directivos del club azulgrana, entre ellos, el entonces presidente Joan Bartomeu, a los que tuvo acceso El Mundo.

Parte de la documentación con las negociaciones
Parte de la documentación con las negociaciones

El jugador también habría pedido un palco en el Camp Nou para su familia y la de Luis Suárez, el pago de un vuelo privado para la familia Messi a Argentina en Navidad o el aumento de retribuciones en caso de subida de impuestos. Según El Mundo, Messi cobraba entonces, en junio de 2020, “74,9 millones de euros (74 millones de dólares) netos al año” y después de varias negociaciones, Barcelona no aceptó rebajar la cláusula del jugador ni el pago de los 10 millones de euros de bonus. El jugador tampoco se movió de su posiciones y “a finales de agosto de 2020, apenas dos meses después de los últimos contactos, envió un burofax en el que solicitaba su salida del club”, escribe El Mundo.

La entidad azulgrana lamentó este miércoles que El Mundo “alardee de haber tenido ‘acceso a una ingente cantidad de documentación y correos electrónicos que están en poder de la investigación del Barcagate’ cuando estas informaciones y documentación todavía no han sido compartidas con las partes”. El ‘Barcagate’, destapado en 2020 por la radio Cadena Ser, consistió en la contratación de la empresa I3 Ventures para supuestamente llevar a cabo una campaña de desprestigio en redes sociales contra opositores a Bartomeu y figuras como Messi, Piqué o el actual técnico Xavi Hernández. Barcelona afirma que los documentos publicados “nada tienen que ver con la instrucción del caso y su uso atenta contra la reputación y la confidencialidad del club”. ”Por eso, y con el objetivo de proteger los derechos del FC Barcelona, los servicios jurídicos del club ya están estudiando las medidas oportunas a emprender”, concluye Barcelona.

Que sientan el peso de la espada sobre su cabeza”, llegó a escribir el padre de Messi en uno de los correos que dirigió a Alfonso Nebot, director del ‘Family office Leo Messi’ (la oficina que gestiona la carrera y la fortuna del argentino), el hombre que gestiona la fortuna del mejor jugador del mundo en esos momentos. Bartomeu llegó a aceptar el rosario de condiciones impuestas por los Messi, todas menos la de rebajar la cláusula de rescisión de 700 millones a 10.000 euros, al tiempo que condicionó el pago del signing bonus de 10 millones a que el club regresara a los ingresos previos a la pandemia. Pero para los Messi esto no fue suficiente y rompieron las negociaciones. El distanciamiento entre ambas partes desembocó poco después en el envío del burofax pidiendo abandonar el club y en la rotunda negativa de Bartomeu, al haber pasado el plazo para ejecutar la cláusula de escape”.