Australian Open: Victoria Azarenka y su hijo Leo, el final feliz de una pelea que la había alejado del tenis

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Azarenka compartió la conferencia de prensa con su hijo Leo
La tenista bielorrusa Victoria Azarenka. Foto: David Mariuz

MELBOURNE.- La escena llamó la atención por lo inusual. La bielorrusa Victoria Azarenka ya había barrido a la ucraniana Elina Svitolina cuando se presentó en la sala de prensa del Australian Open con un invitado especial: su hijo Leo. Con buen sentido de la oportunidad, la primera pregunta fue dirigida a él, que no dejaba de jugar con la acreditación de su mamá, los dos escondidos detrás de sendos anteojos de sol... “Leo, ¿cómo jugó tu mamá hoy?”, escuchó, en referencia a un triunfo rotundo de la dos veces campeona del torneo. El nene respondió con una sola palabra: “¡Asombrosa!”, dijo. El paso de comedia generó la sonrisa de todos los presentes en el lugar, Pero había más.

La tenista de 32 años, alguna vez primera del ranking, se siente cómoda ahora, desempeñando el doble papel de tenista y madre en Melbourne. Se le preguntó si tener a su hijo consigo en la gira la distraía, la relajaba o le exigía más. “Todas las anteriores”, respondió entre risas. “Definitivamente no es una distracción. Jamás diría eso. Ser madre no es fácil. Él tiene mucha personalidad, no sé de dónde la sacó”, ironizó. Leo siguió moviendo la acreditación, bostezó al menos una vez, y sopló hacia el micrófono para hacer ruido. Hacía su propio show.

Alguna vez había dicho que hacía “malabares diarios” para hacer convivir sus dos mayores responsabilidades. También, en otra oportunidad, confesó que le habían cancelado un contrato publicitario cuando quedó embarazada. Como si ser profesional y madre siguiera siendo un problema para algunas empresas.

Unos días antes, y siempre con sus anteojos, se había visto a Leo lanzar la raqueta en un descanso del entrenamiento de su mamá, ya en las instalaciones del complejo que alberga al torneo. Pero esta historia de sonrisas y bromas es la continuidad feliz de lo que en su momento fue un drama que Azarenka nunca ocultó. Justamente en Australia, cuatro años atrás, la tenista se puso a llorar luego de su eliminación en primera ronda del torneo, por una causa que nada tenía que ver con el tenis. Entonces, ella luchaba por la custodia de Leo.

Victoria Azarenka y una clase privada: le enseña a su hijo a jugar al tenis durante una sesión de práctica antes del torneo
Quinn Rooney

Victoria Azarenka y una clase privada: le enseña a su hijo a jugar al tenis durante una sesión de práctica antes del torneo (Quinn Rooney/)

El 19 de diciembre de 2016, Azarenka dio a luz a Leo, el hijo que tuvo con Billy McKeague. Pero la relación entre ambos concluyó en malos términos pocos meses después, y allí comenzó una encarnizada pelea por la tenencia del pequeño. Apenas disputó un par de torneos en 2017 (Mallorca y Wimbledon). Jugó un poco más en 2018, pero con la particularidad de hacerlo no muy lejos de California. La razón: la Justicia decidió que, hasta que no concluyeran los trámites del divorcio, el pequeño Leo Alexander debía permanecer en Los Ángeles, ciudad en la que sus padres habían fijado sus domicilios.

En agosto de 2017, Vika expuso públicamente la situación. Entonces contó: “El día que nació Leo fue, con mucho, el más feliz de mi vida (...) Poco después de Wimbledon, el padre de Leo y yo nos separamos y mientras trabajamos para resolver algunos de los procesos legales, la situación actual es que la única forma en que puedo jugar es si dejo a Leo en California, lo cual no estoy dispuesta a hacer. Equilibrar el cuidado infantil y una carrera no es fácil para ninguna madre, pero es un desafío que estoy dispuesta a enfrentar”.

Azarenka y Leo, protagonismo repartido
David Mariuz

Azarenka y Leo, protagonismo repartido (David Mariuz/)

Para 2018, la situación se había vuelto compleja de nuevo. “He pasado por muchas cosas en mi vida y a veces me pregunto por qué me sucede todo esto. Lo estoy pasando muy mal en estos momentos, pero creo que tarde o temprano me harán más fuerte”, dijo tras esa derrota en primera ronda frente a la alemana Laura Siegemund. McKeague, un ex jugador de hockey dedicado a los negocios inmobiliarios de su familia, había pedido ante un juez la custodia de Leo.

“Voy a trabajar muy duro para revertir esta situación. Quizás necesito un poco de tiempo, paciencia y obviamente un poco de apoyo. Ahora mismo, esto es la lucha más difícil para mí”, añadió en ese momento. La escena de hoy, con Leo sobre sus piernas, los dos jugando, es también la representación de que aquello parece haber quedado muy atrás. Reinsertada en el circuito, viaja a todos lados con Leo, que ya la vio levantar un título otra vez (en Cincinnati, en 2020), luego del paréntesis que tuvo que hacer. Así, totaliza 21, incluyendo los dos del Australian Open ya citados. Y va por uno más...

Su crecimiento en el torneo

Azarenka, 24ta preclasificada, doblegó el viernes por 6-0, 6-2 a Elina Svitolina (15ta preclasificada). Lo logró con varias jugadas sobresalientes y con otra arma especial. “El monto de agresividad que aporté en cada punto, aplicando mucha presión, con consistencia. Jugué realmente bien en los break points que enfrenté”, comentó. “Sí, y tomé control de mi parte de la cancha. Creo que eso es lo que más me alegra”.

Victoria Azarenka durante el partido frente a Evina Svitolina, en Australia.
Andy Brownbill

Victoria Azarenka durante el partido frente a Evina Svitolina, en Australia. (Andy Brownbill/)

Azarenka (24ta) se coronó aquí en 2012 y 13. Ha sido finalista del Abierto de Estados Unidos en tres ocasiones, pero no se instalaba en la cuarta ronda de Australia desde 2016. Ahora, ha ampliado a 5-0 su foja frente a la ucraniana Svitolina. Desde 2016, cuando llegó a cuartos de final en Australia, Azarenka había perdido en la fase inicial el año pasado y en 2019. Se ausentó del certamen en 2017, 18 y 20, en buena medida por el drama que atravesó.

En la ronda siguiente, se medirá con Barbora Krejcikova, campeona del Abierto de Francia, quien remontó tras perder el primer parcial y sufrir un quiebre, para imponerse 2-6, 6-4, 6-4 a Jelena Ostapenko (26ta). Es la primera vez que la checa avanza a la cuarta ronda en individuales en el Melbourne Park.

Avanza Barty

La N.1 del mundo Ashleigh Barty se impuso este viernes a la italiana Camila Giorgi (33ª) 6-2, 6-3 clasificándose así a octavos de final, donde se enfrentará a la estadounidense Amanda Anisimova. Giorgi “golpea muy bien la pelota y controla de forma remarcable el centro de la cancha desde la línea de fondo. Así que el objetivo era salir de esa zona”, explicó la australiana de 25 años, quien se apoyó en su excepcional revés con ‘slice’ y en un muy buen servicio.

Ninguna de las tres primeras rivales de Barty en este Abierto de Australia ha logrado romperle el servicio. Barty, que ganaba 3-0 en apenas ocho minutos de partido, acabó llevándose la victoria en 61 minutos, después de que superase las dos primeras rondas en menos de una hora en cada uno de sus dos duelos previos. Ganadora de dos títulos de Grand Slam (Roland Garros 2019 y Wimbledon 2021), la N.1 del mundo persigue su primer grande australiano. En 2020 había alcanzado las semifinales y en 2021 cayó en cuartos.

En otros resultados de la quinta jornada, Maria Sakkari (5ta) venció 6-4, 6-1 a Verokika Kudermetova para ubicarse en la cuarta ronda, donde se medirá con Jessica Pegula, quien dio cuenta de la española Nuria Parizzas Díaz por 7-6 (3), 6-2. Otra española, Paula Badosa (8va) avanzó con un triunfo de 6-2, 5-7, 6-4 sobre Marta Kostyuk.

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