Atlético Tucumán le ganó 1 a 0 a Central Córdoba y es un puntero de la Liga Profesional que combina juego y sacrificio

·5  min de lectura
La carrera de Renzo Tesuri, autor del gol con el que Atlético Tucumán superó 1 a 0 a Central Córdoba y se mantiene en lo más alto de la Liga Profesional
La carrera de Renzo Tesuri, autor del gol con el que Atlético Tucumán superó 1 a 0 a Central Córdoba y se mantiene en lo más alto de la Liga Profesional - Créditos: @TŽlam

Fue delirio y desahogo, fue un grito que se hizo costumbre en Tucumán: Atlético le ganó 1-0 a Central Córdoba, se repuso de la derrota con Arsenal y mira al resto desde lo más alto de la tabla de posiciones. El Decano disfruta de su momento, infla el pecho y se llena de esperanza. Nadie podrá quitarle la ilusión, tampoco la posición de privilegio en la Liga Profesional. Líder, puntero en soledad, el equipo enseña carácter y una idea. Tiene fútbol, juego, pero también sacrificio y orden. Corren los que son las usinas futbolísticas y también los delanteros; atacan los laterales y los volantes son apoyos en la cobertura, pero también para imponerse en la segunda jugada. No tiene secretos ni misterios la campaña, donde los de adentro y los de afuera son uno solo y juntos edifican el sueño.

Sumar para la permanencia, el objetivo que se trazaron Atlético Tucumán y Central Córdoba, de Santiago del Estero, en el campeonato. La aventura, sin embargo, le propone un desafío doble al Decano, que mientras se despega de los puestos de la zona baja de la tabla de los Promedios se entusiasma con ser protagonista de la Liga Profesional. Un plantel sin estrellas, pero que responde a los mandamientos de un director técnico que tiene la virtud de convencer a los jugadores que pueden aplicar un sistema cerrojo, como contra River en el Monumental, o exhibirse sin ataduras y arremeter contra el arco rival, como anoche, en el estadio José Fierro. Porque por pasajes, Atlético Tucumán martilló una y otra vez sobre el arco de César Rigamonti. Fue la falta de puntería el principal déficit, porque las oportunidades las generó y en cantidad.

Para jugar y hacer jugar, Lucas Pusineri tiene a dos jugadores que son las guías ofensivas. Futbolistas con distintas características, porque Joaquín Pereyra le ofrece vértigo, velocidad y Ramiro Carrera mezcla también la pausa. El paranaense, de 23 años, forjado en las divisiones inferiores de Rosario Central y de paso por Famalicao, de Portugal, es un armador que apela a la gambeta y a la excelente pegada para ser por momentos el titiritero de Atlético Tucumán. El nacido en Tolosa, de 28 años, con una trayectoria que se inició en Arsenal y que luego se extendió por Gimnasia (LP) y Unión Española (Chile), ya es una pieza afincada en el Jardín de la República, a donde llegó en 2019. Ambos son los encargados de ejecutar las acciones de pelota parada: con zurda y desde la izquierda, Pereyra; de derecha y desde la banda opuesta, Carrera. “Es hermoso este presente. Cuando llegué tuvimos momentos muy duros y la gente también la pasó mal, pero nunca dejó de alentarnos. Es una locura. Vamos a seguir por este camino, con la idea nuestra. Tenemos ganas de seguir ahí arriba, de mantenernos. Nosotros también nos preguntamos qué pasó, porqué un cambio tan brusco. Estamos confiados, convencidos con la propuesta y adentro de la cancha cada uno sabe que tiene que apoyar al compañero”, comentó Pereyra.

Joaquín Pereyra, el titiritero del líder del campeonato; el paranaense, de 23 años, aporta desequilibrio a un equipo que combina juego y sacrificio
Joaquín Pereyra, el titiritero del líder del campeonato; el paranaense, de 23 años, aporta desequilibrio a un equipo que combina juego y sacrificio - Créditos: @TŽlam

La caída ante Arsenal, que le anotó en un partido tres goles, la misma cantidad que había recibido en los restantes 11 encuentros anteriores, no hundió a Atlético Tucumán ni le generó dudas al plan. Decidido y ambicioso, se adueñó de la partitura ante un rival que sin replegarse lo invitaba a avanzar con la meta de ser punzante a través de los contraataques. Las bandas eras los espacios elegidos por Central Córdoba que, desde los costados, con las trepadas de Bay y Ramírez buscaba enfocar a Claudio Riaño y a Renzo López, que en la última jugada del primer tiempo puso a prueba al arquero Carlos Lampe. El guardavalla acumula nueve juegos con la valla invicta –Arsenal le dinamitó una racha de seis encuentros consecutivos.

Pero antes de esa acción que intranquilizó a la multitud que vibró con el triunfo, el Decano tuvo sus oportunidades con Augusto Lotti, Renzo Tesuri y Ruíz Rodríguez; también el zaguero Nicolás Thaller descubrió su chance, enseñando que el equipo tiene variantes y que puede lastimar con el juego aéreo. Fue una ráfaga de ataques que resistieron los santiagueños, que arrastraban dos éxitos en cadena, frente a Rosario Central y Defensa y Justicia, pero que no resistió a las estocadas: Pereyra encaró desde la izquierda al centro y descargó en Risso Patrón, que escaló por la banda izquierda; el defensor envío un pase medido que Tesuri, de cabeza y de pique al piso, transformó en gol.

Ramiro Ruíz Rodríguez se esfuerza para controlar la pelota; el Decano volvió al triunfo tras el tropiezo con Arsenal y volvió a mantener el arco invicto, como en nueve de los 13 partidos
Ramiro Ruíz Rodríguez se esfuerza para controlar la pelota; el Decano volvió al triunfo tras el tropiezo con Arsenal y volvió a mantener el arco invicto, como en nueve de los 13 partidos - Créditos: @TŽlam

No se desinfló el Decano, que con la ventaja hizo una pausa y volvió a la carga. Rigamonti, con escasa visual, controló con esfuerzo un remate de Carrera y luego se estiró para despejar al córner una pelota pinchada que lanzó Pereyra. Y el esfuerzo tuvo un valor adicional, porque un plantel que no tiene piezas de sobra anoche no dispuso del juvenil Maestro Puch –campeón el fin de semana pasado con la selección Sub 20 que dirige Javier Mascherano en L’Alcudia-, Matías Orihuela y Cristian Menéndez.

La noche terminó entre abrazos, sonrisas y aplausos. Camisetas al viento y una fiesta que se extenderá hasta el miércoles, cuando visite a Tigre. Ahí será el momento de volver a combinar juego y sacrificio, de cumplir con el libreto, ese que le permite a Atlético Tucumán ser puntero del fútbol argentino.