Astros del universo; se coronan por segunda ocasión

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 6 (EL UNIVERSAL).- El estallido que provocó el batazo de Yordan Álvarez en el sexto inning fue distinto a cualquiera en el Minute Maid Park. Todos en Houston sabían que esa pelota se iría del terreno de juego para darle la vuelta a la pizarra.

El tercer cuadrangular del cubano en los actuales Playoffs significó la segunda Serie Mundial para los Astros. Después del jonrón de Kyle Schwarber en la sexta alta, el fantasma del séptimo juego comenzó a rondar la cabeza de Dusty Baker, pero esta vez el destino jugó a su favor.

Álvarez con su cuadrangular remolcó a José Altuve y a Jeremy Peña; Christian Vázquez impulsó a Alex Bregman en el mismo episodio y Houston se impuso 4-1 en el sexto juego, para finalizar la Serie Mundial (4-2) y apuntarse su segundo título de Grandes Ligas.

Framber Valdez permitió el revés de Kyle Schwarber, pero lejos de la sacudida, se mostró intratable en el montículo, en seis innings de labor (dos hits, una carrera, dos bases por bolas y nueve ponchados).

El legendario Dusty Baker, de 73 años y cuyo contrato expira al final de la postemporada, conquistó al fin su primer Clásico de Otoño. La fortuna o suerte le habían dado la espalda, pero al fin puede presumir su anillo de campeón.

Bien se podría decir que los Astros han conquistado su primera Serie Mundial. En 2017, Houston venció a los Dodgers en la serie por el título; sin embargo, meses después se reveló que la novena había hecho trampa con robo de señas.

La Serie Mundial nadie se las quitó, pero el reconocimiento por parte de otras aficiones era nulo. Abucheos y hasta pelotazos recibían en diversos parques de las Grandes Ligas. Imperdonable lo que hicieron para conseguir su primer título.

Hoy la historia puede ser diferente y los Astros de Dusty Baker brillan más que nadie en Grandes Ligas, para seguir agrandando su pequeño legado en la Liga Americana. El segundo mejor récord de la temporada regular encontró justicia.

El último lustro les pertenece y en la celebración, aseguraron que la siguiente misión es seguir conquistando títulos en las Grandes Ligas.

El Trofeo del Comisionado se queda en Houston y quieren más.