Arte, literatura y raquetas, su mezcla perfecta

Arturo Sanguino

CIUDAD DE MÉXICO, enero 5 (EL UNIVERSAL).- Fernanda Contreras no sólo es apasionada del tenis, también lo es del arte y —para ella— ambas disciplinas tienen una estrecha relación.

Es por eso que las referencias a las bellas artes siempre rondan su mente cuando sale a una cancha, sin importar que sea dentro de un Grand Slam o un torneo de menor relevancia.

"El tenis sí se relaciona con el arte, especialmente con las formas en las que juegan los grandes campeones, como Roger Federer", comentó la nacida en San Luis Potosí, en entrevista exclusiva con EL UNIVERSAL Deportes.

La también ingeniera en mecánica equipara al suizo con Pablo Picasso, desde el hecho de ver "la forma en la que le pega a la bola, el cómo y dónde construía los puntos".

En el caso personal de Fernanda, el circuito de la WTA la lleva a recorrer distintos países, en los que siempre aprovecha los espacios culturales para tranquilizar su mente. Son momentos en los que recarga mucha energía.

"Mi hermana y yo, después de clasificar a Roland Garros, nos fuimos al museo Louvre. Mi entrenador Emilio Sánchez me dijo ‘vete de las canchas, no pienses en tenis’, y nos fuimos", recordó.

La joven de 25 años de edad compartió que en Tokio, donde compitió en el Abierto del Pacífico, quedó encantada con el Museo Nacional de Japón, por los armamentos de batalla de los samuráis.

"Al entrar al museo, puedo deshacerme de todo y los pensamientos los dejo fluir", señaló la nieta de Francisco Contreras.

Fernanda también se olvida de las raquetas y las pelotas gracias a la literatura.

"Me gusta, porque se junta con el tenis de forma diferente. En los estadios hay mucho ruido y por dentro debes estar tranquilo para poder jugar; al leer es al revés, estás en un lugar callado y por dentro todo es intenso, porque te lo estás imaginando", concluyó la carismática jugadora mexicana.