Arsenal consiguió un triunfo agónico sobre el United en un duelo apasionante

GLYN KIRK/AFP via Getty Images

Tras un encuentro muy atractivo, y en el que siempre fue superior, Arsenal consiguió un triunfo agónico para afianzarse en la cima de la Premier League. Superó por 3-2 a Manchester United con un gol de Eddie Nketiah sobre la hora en el Emirates Stadium por la 21° fecha.

La historia comenzó disputada, sin muchos espacios para poder generar peligro, pero de a poco el local expuso sus intenciones para dar muestra de quien manda en el certamen, aunque la sorpresa de su rival lo encontró abajo en el marcador y lo obligó a salir a buscar el resultado.

Thomas Partey había avisado en la primera con un disparo que se fue a metros del palo derecho, hasta que en la primera para su equipo, Marcus Rashford aprovechó un error del mismo Partey, tomó el balón y desde afuera del área lo clavó junto al palo derecho.

A los de Mikel Arteta les cayó un balde de agua fría, pero pronto lograron responder. Primero lo tuvieron con un remate de Gabriel Martinelli cerca del palo izquierdo de David De Gea a la salida de una jugada preparada desde un tiro de esquina, y luego logró empatarlo.

Precisamente, tras una buena combinación colectiva, Granit Xhaka envió un centro preciso desde la izquierda y dentro del área apareció Eddie Nketiah, que le había ganado la posición a su marca, para conectar con la cabeza y vencer al arquero. De esa manera, recuperó el aire.

Igual, un disparo de Scott McTominay desde afuera del área exigió una gran atajada de Aaron Ramsdale desde afuera para poner en vilo nuevamente a los Gunners. Sin embargo, el descanso le permitió al Arsenal posicionarse mejor en el campo y adelantarse rápidamente.

Bukayo Saka fue el encargado de dar vuelta el juego: controló por derecha, se frenó, aceleró en velocidad para sacarse de encima un rival y remató desde afuera de zurda para colocar el balón junto al palo derecho de De Gea, que no llegó a rechazarlo pese a su mayor esfuerzo.

Pero nuevamente, los Diablos Rojos lo dejaron en jaque. Rashford, tras una gran jugada personal, provocó una tremenda atajada de Ramsdale. Pero el arquero poco después le posibilitó el empate al conjunto dirigido por Erik ten Hag a la salida de un tiro de esquina.

Ramsdale no logró rechazar con comodidad ante la presencia de su compañero Takehiro Tomiyasu y el balón suelto le quedó a Lisandro Martínez, quien se arrojó para cabecearlo y vencerlo, pese al intento de Gabriel Magalhaes sobre la línea para tratar de despejarlo.

Con la paridad en el marcador, los de Arteta volvieron a ir a buscar la victoria. De hecho, lo arrinconó casi por completo contra el arco de De Gea, y casi se vuelve a adelantar con un gran tiro de Saka que, posterior desvío en Christian Eriksen, dio en el palo y salió por línea de fondo.

Cerca del final, con la visita en su propia área, Nketiah lo tuvo con una media vuelta que no pudo capitalizar debido a una tremenda reacción del arquero tras un disparo a quemarropa. Manchester intentó dejar correr el tiempo, pero sin poder evitar el riesgo en todo momento.

Pero con el tiempo cumplido, Nketiah no perdonó en su segundo intento: el ingresado Leandro Trossard cedió para Oleksandr Zinchenko, quien jugó al ras del suelo al área para que Martin Odegaard desvíe y le permita a al 14 mandar el balón al fondo de la red con un taco en el aire.

Y se descontroló Londres. Arsenal consiguió su séptimo triunfo de manera consecutiva para afianzarse en lo más alto y mantener la ventaja sobre Manchester City, al que enfrentará el viernes por FA Cup. Manchester United, por su parte, jugará el sábado con Reading.

Foto: GLYN KIRK/AFP via Getty Images