La Argentina estuvo lejos de su mejor versión, dependió de Laprovittola-Campazzo y Canadá le dio un golpe de realidad

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Facundo Campazzo ante Shai Gilgeous-Alexander, la figura del seleccionado de Canadá. Foto: @fiba
Facundo Campazzo ante Shai Gilgeous-Alexander, la figura del seleccionado de Canadá. Foto: @fiba

Un golpe de realidad. La prueba que pretendía la Argentina frente a un rival de peso, le dejó un sabor amargo, con demasiadas conclusiones por sacar y con la sensación de que todavía está lejos de competir de igual a igual ante rivales con piezas de jerarquía NBA. La derrota ante Canadá por 99-87 expuso al equipo de Che García en su falta de opciones ofensivas y poca intensidad defensiva como para detener a jugadores del talento de Shai Gilgeous-Alexander o el poder en la pintura de Kelly Olynyk. Y en ese contexto, que el camino en estas eliminatorias de cara al Mundial de Japón, Indonesia y Filipinas 2023 será por demás complejo.

Y si bien la derrota le deja una herida a este proceso de Che García, en realidad lo que hizo es poner una mayor exigencia para el equipo para el duelo del lunes próximo, en Mar del Plata, ante Bahamas, ya que será el último juego de esta doble ventana eliminatoria y le permitiría pensar con un poco más calma en la próxima fecha, que será en noviembre, con rivales como República Dominicana y nuevamente Bahamas, pero como visitante. Pero lo más complejo del escenario es que será sin Facundo Campazzo, Nicolás Laprovittola, Gabriel Deck, Leandro Bolmaro y Luca Vildoza.

Si la Argentina pretendía saber en qué lugar estaba parada, Canadá se encargó de permitirle entender cuán lejos está de lo que pretende para recuperar parte del volumen de juego ofensivo y defensivo que lució cuando alcanzó el subcampeonato del mundo en 2019. Un rival con varias piezas NBA (no estuvieron en esta ventana Jamal Murray ni RJ Barret) lo puso incómodo al equipo argentino que no encontró en toda la primera mitad fluidez en el ataque y por momentos sufrió demasiado el peso del conjunto local en la pintura.

La señal resultó muy clara para el conjunto que conduce Che García. Muy pocas alternativas ofensivas, sin demasiadas opciones ante una defensa durísima sobre el perímetro argentino y supeditado a la inspiración individual. El talento de Nicolás Laprovittola fue lo que le permitió al equipo de la Argentina mantenerse en juego, ya que el base de Barcelona marcó 22 de los 39 puntos que anotó el conjunto nacional en el primer tiempo de juego.

Lo que produjo Canadá, que llegó invicto en esta eliminatoria y logró su séptimo éxito, fue el contraste perfecto, porque de la mano de Shai Gilgeous-Alexander, el jugador de Oklahoma City Thunder, demostró que tiene variantes en el ataque para hacer daño desde larga distancia (en especial con Kassius Robertson) y que cuando acerca la pelota a la pintura cuenta con hombres con buena talla y que saben cómo imponerse cerca del aro (Dwight Powell con 12 puntos y Kelly Olynyk con 21). Y lógicamente desnudó la ausencia de hombres grandes para acompañar a Marcos Delía, que luchó en soledad tanto debajo del aro argentino como en el de Canadá.

Shai Gilgeous-Alexander, con 23 puntos y 8 asistencias, resultó una pesadillas Nicolás Laprovittola y todo el equipo argentino. Foto: @fiba
Shai Gilgeous-Alexander, con 23 puntos y 8 asistencias, resultó una pesadillas Nicolás Laprovittola y todo el equipo argentino. Foto: @fiba

Varias conclusiones podrá sacar García de este duelo, porque su poder está reducido a un puñado de jugadores y eso lo expuso mucho más Canadá que contó con más personal para hacerle daño al seleccionado argentino. Incluso, en uno de los tiempos muertos se pudo escuchar al entrenador argentino marcando algo que terminó por ser la clave del juego: “Nosotros no estamos pudiendo encontrar nuestro flow y así poder meter tres, cuatro o cinco bolas seguidas”.

Pero no se trató sólo de no encontrar la dinámica ofensiva, que estuvo casi concentrada en Laprovittola (30 puntos), sino en poder tener herramientas defensivas para intentar detener al rival. Porque el arranque de Canadá desnudó cómo le costó al equipo argentino poder defender el talento de Gilgeous-Alexander (23 puntos y 8 asistencias), ya que el base del seleccionado canadiense lo castigó de tres puntos a placer y atacó el aro cuando le negaron el lanzamiento de larga distancia.

Se trató de un juego en el que realmente la Argentina pudo comprender que el trabajo todavía debe ser más intenso, que debe encontrar la química necesaria para sacar adelante partidos de altísima exigencia como el de Canadá. Que no puede permitirse en este tipo de duelos tener 15 pérdidas de balón, porque seleccionados de la categoría de Canadá, con varios jugadores de la NBA (más allá que muchos no son parte de la rotación principal) van a resultar una pesadilla.