Argentina - Bolivia, por las Eliminatorias. Con Lionel Messi entendiéndose con todos y el equipo por encima de los nombres

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El abrazo de De Paúl a Messi luego del 1-0 de la selección Argentina ante Bolivia, en el Monumental; Scaloni cuenta con un grupo amplio, con titulares y un buen recambio
LA NACION/Rodrigo Néspolo

Un equipo no necesita de los mejores en cada puesto para jugar bien. Sí debe tener sociedades, feeling futbolístico, entendimiento desde los movimientos individuales dentro de un plan colectivo . Si todos los jugadores toman las mismas decisiones para atacar y defender, el equipo estará más cerca de ganar. Esto tuvo la selección de Lionel Scaloni (a diferencia de las últimas) para ganar la Copa América. Y se vio en las victorias ante Venezuela y Bolivia, por la llave Eliminatoria rumbo al Mundial de Qatar 2022.

Algo así había tenido el equipo de Alejandro Sabella en el Mundial 2014, aunque más por imposición y sabiduría del entrenador que por convencimiento de los jugadores. Los que siguen estando (Di María y Messi), quizás hoy valoran más los que fueron aquellas estrategias o decisiones de Sabella para ser superiores a Alemania en la final.

El 3-0 de Messi a Bolivia

Está claro que Scaloni tiene a sus jugadores preferidos (Dibu Martínez, Romero, Otamendi, Paredes, De Paul, Messi, Lo Celso y Lautaro Martínez), pero eso no quita que vaya rotando prioridades según los momentos, el desgaste físico e incluso el rival de turno . Por eso no sorprendió que de la semifinal a la final de la Copa América haya hecho cinco cambios. Esa cantidad de modificaciones suelen verse cuando las cosas no salen bien.

Lionel Scaloni le da indicaciones al lateral derecho Nahuel Molina en el partido ante Bolivia
NATACHA PISARENKO


Lionel Scaloni le da indicaciones al lateral derecho Nahuel Molina en el partido ante Bolivia (NATACHA PISARENKO/)

Scaloni transformó eso en una fortaleza. Incluso, por lo que se ve, la competencia entre Montiel-Molina y Tagliafico-Acuña los hace mejores a los cuatro, los pone en alerta y (por rendimientos) cualquiera de ellos puede ser titular. Después entrará la variable si prefiere laterales con más peso ofensivo o defensivo, haya que marcar a Neymar o resolver ofensivamente 20 ataques.

El 2-0 de Messi a Bolivia

El equipo está hoy por encima de los nombres porque Messi demostró que ahora está logrando entenderse futbolísticamente con todos. Y, a partir de ahí, las alternativas no se agotan en Di María, Nicolás González o Papu Gómez, también puede jugar Guido Rodríguez de 5 (por Paredes o convivir los dos corriéndose el ex Boca como interior). En ataque, los que entran también desequilibran, como sucedió en Venezuela con Angel y Joaquín Correa. Los ataques interiores siguen teniendo buen pie y poder de definición. En el fondo, Pezzella o Martínez Quarta pueden ingresar sin que la estructura se vulnere . Y en el arco también hay variantes confiables.

El 1-0 de Messi a Bolivia

Hoy la selección se transformó en un equipo serio que puede jugar bien con avances respaldados o de contraataque; o no tan bien (a veces) pero que tiene en claro roles y momentos: se vio mucho en la Copa América, hay veces que le da prioridad al ataque y otras a la defensa. El único problema lo sigue teniendo en el 5. Paredes comete errores graves cerca del arco propio , esos que en un Mundial no son perdonados por los europeos. Y, ahí, no hay revancha.

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