Los All Blacks se tomaron revancha y aplastaron a Los Pumas

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Nueva Zelanda dio una respuesta contundente a la sorprendente derrota de la semana pasada contra Argentina y se impuso por 53-3 en Hamilton por el Rugby Championship producto de la intensidad constante que impusieron los All Blacks a lo largo de los 80 minutos.

Un equipo muy mejorado, en comparación con el que perdió en Christchurch, ofreció una actuación contundente para mantener vivas sus esperanzas de un triunfo en la competición al superar a sus rivales, aliviando la presión sobre el entrenador Ian Foster.

Para Los Pumas, que lograron su primera victoria a domicilio contra Nueva Zelanda la semana anterior, no hubo un esfuerzo similar en el último momento para sellar otra victoria, con una sólida paliza en el marcador pese al esfuerzo de Michael Cheika para ser una amenaza.

Un penal tempranero luego de que Argentina golpeara en el saque inicial calmó los nervios iniciales de los All Blacks, antes de que Ethan de Groot y Caleb Clarke anotaran de manera consecutiva para ampliar la ventaja en los primeros 20 minutos.

Emiliano Boffelli logró anotar un penal propio cuando se acercaba el descanso, pero cuando Tomas Lavanini fue expulsado en su propia línea de try, Rieko Ioane les hizo pagar con otro try antes del cierre del primer tiempo.

Una mejora en la actuación de los Pumas tras el descanso sugirió que podría haber existido la posibilidad de otra notable remontada, pero la incapacidad de mantener la presión hizo que la resistencia que les quedaba se desvaneciera rápidamente,

Eso abrió las puertas a una exhibición de moral en la segunda parte por parte de los anfitriones, con nuevos intentos de Jordie Barrett, Ardie Savea, Brodie Retallick y Beauden Barrett, que dieron un punto extra a los visitantes.

Con este resultado, Nueva Zelanda, a pesar de sus problemas, se sitúa en lo más alto de la tabla del Rugby Championship, por encima de Australia y Sudáfrica, que le ganó a los Wallabies por 24-8 en Sydney. Un alivio para los All Blacks que ahora tendrán que viajar a Melbourne.

Foto: Phil Walter/Getty Images