Más allá de las formas, Boca se queda con el valor de los títulos en tiempos complicados

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Boca cerró el año con la conquista de la Copa Argentina ante Talleres y por penales
Fotobaires

Fuera de discusión está que en River vivieron un gran semestre, entre títulos indiscutidos, grandes rendimientos y ovaciones interminables. No obstante, en Boca no se desesperan. Son conscientes de que no han sido meses futbolísticamente ideales y que en el camino debieron echar a Miguel Ángel Russo por el mal juego del equipo para poner en su lugar a un Sebastián Battaglia que fue de mayor a (demasiado) menor. Sin embargo, con las dudas a cuestas durante gran parte de cada ciclo correspondiente, entre ambos han aportado apenas una celebración menos de las que hubo en la vereda de enfrente a lo largo del año. Reconocen las debilidades del cómo, pero también se permiten inflar el pecho y hacer reclamos –justos– para disputar otros títulos mano a mano.

Porque, aunque parezca muy lejano, no pasó todavía un año del festejo en San Juan ante Banfield, a través de los penales, por la conquista de la Copa Diego Maradona, el primer torneo local disputado tras el receso por la pandemia. Aquella consagración de la mano de Russo encuentra ciertos puntos de coincidencia con respecto a la Copa Argentina lograda por Battaglia hace casi dos semanas: aquel equipo del experimentado técnico venía de caer en semifinales de la Copa Libertadores 2020 frente a Santos con una goleada (0-3) y dejando una imagen tan pálida que ha servido de ejemplo para describir la confusión con la que caminó Boca este último tramo del 2021.

Boca Juniors players celebrate after defeating River Plate in a penalty shootout during a Copa Argentina soccer match at Ciudad de la Plata stadium in La Plata, Argentina, Wednesday, Aug. 4, 2021. (Demian Alday/Pool via AP)
Demian Alday


Boca Juniors players celebrate after defeating River Plate in a penalty shootout during a Copa Argentina soccer match at Ciudad de la Plata stadium in La Plata, Argentina, Wednesday, Aug. 4, 2021. (Demian Alday/Pool via AP) (Demian Alday/)

Ganarle en aquel entonces al Taladro significó alivio y vacacionar con un consuelo fundamental; imponerse a Talleres en los últimos días (otra vez por penales) también fue un sinónimo de relajación y de no cargar una mochila pesada: si no levantaba el trofeo, Boca ponía en riesgo su presencia en la zona de grupos de la Copa Libertadores 2022.

La definición con Talleres

Da igual: son títulos y se agregaron a la vitrina. Así como del lado millonario hicieron lugar para tres nuevos premios, en Brandsen 805 dejaron el mismo espacio este año. No se sienten perdedores: se podría decir que puertas adentro creen que terminaron casi iguales, pese a River se llevó un título más. No hubo títulos internacionales para nadie. Aunque el estilo del clásico rival llena mucho más los ojos, Boca puede quedarse conforme con el reparto de estrellas.

El clima interno

En la institución saben que, por el flojo desempeño dentro del campo de juego, podían haber pagado un precio mucho más costoso. No obstante, valoran enormemente lo conseguido. Sobre todo, en días de versiones cruzadas, sobre todo, cuando se sugirió una fuerte pelea entre el vicepresidente y el entrenador que nunca sucedió, según pudo averiguar LA NACION.

Sebastian Battaglia - 
Entrenamiento de Boca Juniors - 
Complejo Pedro Pompilio - Casa Amarilla - 
24 de septiembre de 2021 - 
Foto: Javier Garcia Martino - Photogamma
Prensa Boca Juniors


Sebastian Battaglia - Entrenamiento de Boca Juniors - Complejo Pedro Pompilio - Casa Amarilla - 24 de septiembre de 2021 - Foto: Javier Garcia Martino - Photogamma (Prensa Boca Juniors/)

“Se habló de todo eso porque estábamos a punto de jugar una final más. Sebastián y Román se reían de todo eso. Se sabía que podíamos terminar como el club argentino con más títulos en el año. River también consiguió dos [sic], pero no cambia lo nuestro”, le dijo una fuente importante del Consejo de Fútbol a este diario.

No fueron palabras al pasar. Es una sentencia que recorre el predio de Ezeiza y la Bombonera. Por eso, el propio Riquelme apostó más fuerte públicamente: “Van dos años de gestión. En ese tiempo ningún otro equipo ganó más que nosotros, que salimos tres veces campeones (incluyó la Superliga 2019/2020)”, recordó el directivo. Y reclamó: “Es extraño haber conseguido todo eso y no jugar las finales que sí juegan otros”, lanzó, haciendo referencia al cruce entre campeones locales. Boca no pudo disputar ninguna aun habiendo ganado aquella Superliga antes de la pandemia y la Copa Maradona. Ahora está a la espera de la confirmación de la Supercopa ante River por haber ganado la Copa Argentina.

JUAN ROMAN RIQUELME EN EL PALCO DE LA BOMBONERA.
LA NACION


JUAN ROMAN RIQUELME EN EL PALCO DE LA BOMBONERA. (LA NACION/)

Sí ven un triunfo en todo esto: si bien reconocen que River es el merecido campeón de ambos títulos que cosechó en menos de un mes, marcan diferencias en la manera, pero desde otra óptica: “A comienzo de año obtuvimos mejores resultados y los dejamos sin posibilidades de jugar la final con Banfield. Y los eliminamos en la Copa Argentina (octavos de final)”, dicen desde el club.

Durante el año, además, Boca también hubo que superar los actos de indisciplina de los colombianos Sebastián Villa y Edwin Cardona.

Boca sonrió casi igual que River. Y ahora palpita un eventual cruce entre campeones.

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