El abrazo de Gallardo con Messi, los goles de Cristiano, show de estrellas y hasta la zurda de Pity Martínez: cuando el fútbol puede ser una fiesta

El sentido abrazo entre Lionel Messi y Marcelo Gallardo
El sentido abrazo entre Lionel Messi y Marcelo Gallardo

Entre tanta fiesta del amistoso entre PSG y Riyadh Season, un abrazo. Un abrazo que viaja a la eternidad, porque en ese encuentro -con ese sentimiento-, hubiéramos querido estar todos. Todos los argentinos: los de River, los de Boca. Todos juntos, como en Qatar. Unidos, campeones del mundo. Van 17 minutos del segundo tiempo de un encuentro estelar y amistoso. Sale Lionel Messi, envuelto en una sonrisa que se mantiene inalterable desde el 18 aquel, el de los penales más maravillosos, de Qatar rumbo a la historia.

Va a su encuentro Marcelo Gallardo, que no es solo el entrenador más grande de la historia de River: representa un símbolo del fútbol argentino. Afortunado de dirigir a Cristiano Ronaldo, del otro lado del mostrador, recorre unos metros y va a su encuentro. Messi y Gallardo, sin banderías políticas, sin camisetas, somos todos. El choque de sentimientos dura 12 segundos, seguramente es para toda la vida. Es un agradecimiento. Es también, una invitación a la esperanza, de que aquello de Qatar, de “volvernos a ilusionar”, de que la final de todos los tiempos ante Francia sea apenas un comienzo. El entrenador al crack le dijo, entre otras palabras, “gracias”, y luego el rosarino marchó para su banco de suplentes con una sonrisa marcada. Vivió el final del partido al lado de Mbappé, como dos viejos amigos.

Antes, mucho antes, un 5 a 4 en Riad. Risas entre Messi y el portugués más famoso. Mbappé, Neymar, goles, diversión, recuerdos, testimonios, millones. Entre tantos, Pity Martínez, un terrenal. Zurdo, pícaro, tira lujos y ensaya una fórmula con Cristiano que promete algunas aventuras en Arabia Saudita. El fútbol a modo de espectáculo global. Y los argentinos: Leo, el Muñeco, el antiguo 10 millonario... para exprimir el orgullo del sentir argentino. Al menos, en el mundo de la pelota, allí en donde no hay dólar, inflación, pobreza ni tantos dramas diarios.

Somos los campeones del mundo. Por eso, tal vez (o por su trayectoria, por su carisma), Messi es tan ovacionado como Cristiano. O, acaso, un poquitín más, mientras sigue de charla con Neymar y acepta alguna ocurrencia de Mbappé. Vuelve a hablar con Gallardo (traje, pelo un poco más largo, enfadado por alguna pérdida y como en los buenos y viejos tiempos de River, incómodo al sufrir un gol de pelota parada, como en el caso de Marquinhos). Un respiro en Oriente entre las urgencias de Europa.

La crónica cuenta que París Saint Germain le ganó al Riyadh Season, equipo de las estrellas de la Liga de Arabia Saudita, por 5 a 4 en Riad, en un partido amistoso que tuvo como principal atractivo el choque entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Los goles de PSG fueron convertidos por Lionel Messi (a los dos minutos, después de una genialidad de Neymar), Sergio Ramos, Kylian Mbappé, Marquinhos y Hugo Ekitike. Del otro lado anotaron Cristiano Ronaldo (2, el primero, de penal), Jang Hyun-Soo y Anderson Talisca. Pity tuvo influencia en dos de ellos.

Las estadísticas entre el argentino y el portugués quedaron así: 17 victorias para Messi, 11 para Cristiano y 9 empates. El reencuentro entre Messi y Cristiano despertó expectativas en la población local e internacional, los niños que se disfrazan de mascota no fueron la excepción y todos corrieron en la antesala a saludar a las dos figuras que chocaron 37 veces entre clubes y selecciones a lo largo de sus carreras en los últimos 15 años.

Cristiano Ronaldo y Leo Messi, durante el partido amistoso en Arabia Saudita
Cristiano Ronaldo y Leo Messi, durante el partido amistoso en Arabia Saudita

La última vez que los dos fuera de serie (siete y cinco Balones de Oro en sus vitrinas), se juntaron en un campo de fútbol fue el 8 de diciembre de 2020 en un partido de la Liga de Campeones entre Barcelona y Juventus que terminó con un doblete del genial portugués y la victoria (0-3) para los de Turín.

La cita entre el gigante francés y una selección de jugadores del Al Nassr, el nuevo equipo de Ronaldo, y el otro gigante de Riad, el Al Hilal, resultó todo un éxito. El estadio se llenó y vibró cada vez que la leyenda portuguesa tocaba el balón, en su primer partido en Arabia Saudita.

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La salida de los equipos tuvo una gran ceremonia, con fuegos artificiales y espectaculares iluminaciones con lasers. El saludo entre Messi y Cristiano se dio a segundos del arranque del partido, con un apretón de manos, un corto abrazo y sonrisas cruzadas, en el que puede haber sido el último encuentro entre ellos. El partido fue atractivo, vibrante y jugado con los dientes apretados. Dos ejemplos: Bernat fue expulsado por último hombre y Neymar se lamentó por un penal desperdiciado (un penal de VAR, que el árbitro había ignorado) como si hubiese sido la serie fatídica desde los 12 pasos frente a Croacia en el Mundial.

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Para el PSG la visita a Riad supone un cheque de 10 millones de euros (10,83 millones de dólares), bienvenidos en un momento en el que el fair-play financiero de la UEFA lo vigila de cerca. En lo deportivo, el desplazamiento no llegaba en el mejor momento de los parisinos, tras ceder en enero sus dos primeras derrotas de la temporada. Al menos en Riad mostraron su arsenal ofensivo, capaces de marcar cinco goles en un duelo en el que jugaron desde el minuto 39 con diez jugadores.

Leo seguirá con París, detrás de una nueva obsesión: la Champions League. PSG se cita el 14 de febrero con Bayern Münich. Su deseo de triunfo es tan grande, que el Mundial (el que es para toda la vida), ya quedó atrás. Cristiano buscará en Arabia Saudita desafíos curiosos, más allá de la billetera, en el final de su carrera, casi a los 38 años (cumple el 5 de febrero) y con un aliado divertido, Pity Martínez, que hasta le dio indicaciones en un par de tiros libres.

Entre ellos, Gallardo, que sigue descansando, ahora en el centro del fútbol mundial. El mismo DT que se mostraba incrédulo por aquella lluvia de silbidos en el Parque de los Príncipes sobre Messi, decía esto en marzo pasado: “Nosotros lo maltratamos bastante también, no nos hagamos ahora los patriotas. Lo maltratamos antes de que renunciara a la Selección. Gracias a Dios se arrepintió y volvió. Tengamos memoria”.

Leo Messi y Cristiano Ronaldo, mano a mano
Leo Messi y Cristiano Ronaldo, mano a mano - Créditos: @AurelienMeunier2019

Y a Leo le dieron una medalla dorada, una más. Se la puso en el cuello y siguió sonriendo, como si siguiera viviendo en un cuento escrito por su propia pluma.