Abner Mares sabe que el domingo puede ser su última pelea y goza el momento

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El excampeón del mundo en tres divisiones, Abner Mares, describió que cuando volvió a los entrenamientos después de cuatro años para prepararse para el combate de este 4 de septiembre, su cuerpo parecía un auto con todas las luces de alerta prendidas en el tablero.

“Cuando le dieron la vuelta a la llave se prendieron todas las luces de alerta”, dijo con una sonrisa Mares. En especial, el peleador mexicano aceptó que le costó volver a agarrar el ritmo de pelea y lo dejó en evidencia ante sus primeros sparrings.

Mares (25-4, 12 KOs) regresará el domingo para enfrentar a Miguel Flores (25-4, 12 KOs) en una contienda de peso ligero como parte de la cartelera en la que el cubano Luis Ortiz enfrentará al mexicoamericano Andy Ruiz en el Crypto.com Arena de Los Ángeles (6 p.m., FOX Pago por Evento).

“Obviamente lo más difícil fue agarrar el timing, el ritmo. Las primeras sesiones de sparring fueron muy frustrantes porque me estaban golpeando. Obviamente mi timing no estaba ahí”, explicó Mares. “Estaba lento. El entender eso fue lo que me hizo mejorar. En mi última sesión de sparring hasta mis entrenadores me aplaudieron, me dieron que estaba listo”.

Mares aseguró que su equipo y él “trabajaron en cada una de esas luces que se prendieron”.

La última vez que Mares se subió al ring para una pelea profesional fue cuando perdió ante Leo Santa Cruz por decisión unánime en junio de 2018. Un año después, Mares estaba programado para enfrentar a Gervonta Davis pero la cita fue cancelada debido a que el tapatío sufría de una lesión seria: la retina en el ojo derecho estaba desprendida. En 2008 había sufrido la misma lesión pero en el ojo izquierdo.

El peleador mexicano dijo que en este regreso no se está presionando para verse espectacular y que es casi imposible que luzca como “un peleador nuevo”, aunque sí adelantó que va a utilizar muchas estrategias que usan peleadores veteranos.

“Estar alerta, escoger tus golpes y ser inteligente al meterte en una pelea. Mientras estás más mayor, te vuelves más sabio”, indicó Mares.

A pesar de todo, Mares está consciente de que el domingo puede ser su última contienda como profesional.

“Puede ser mi última pelea, hay que gozar el momento”, indicó el pugilista de 36 años. “Cuando sabes que tienes una lesión, sabes que la siguiente pelea puede ser la última”.

“Yo ya gané, el subirme al ring significa que ya gané”, expresó Mares después de una breve sesión de entrenamiento público en la Placita Olvera el miércoles, a la que acudieron prensa, aficionados y un mariachi.

Su oponente, Flores, viene de vencer a Diuhl Olguin por decisión dividida en junio del año pasado, aunque perdió dos peleas anteriormente: una ante Eduardo Ramírez en 2020 y otra ante Santa Cruz en 2019.

Ruiz espera una pelea técnica

El excampeón del mundo de peso pesado Andy Ruiz (34-2, 22 KOs) dijo el miércoles que esperaba hacer una pelea técnica y que iba a tener cuidado ante Luis Ortiz (33-2, 28 KOs), su rival del próximo domingo por la noche.

“No voy a ir solamente a presionar”, declaró el mexicoamericano en un muy breve entrenamiento público en la Placita Olvera ante decenas de seguidores que le pidieron fotos y autógrafos.

“Hay que ser inteligentes”, alertó Ruiz sobre la contienda que sostendrá ante un peleador conocido por su fuerte pegada.

Además, Ruiz dijo estar contento de protagonizar nuevamente una velada de Pago por Evento, esta vez en Los Ángeles, ciudad a la que también considera como su casa. También, "El Destructor" dijo que estaba satisfecho al recordar los momentos en los que pocos creían en él y tenía problemas para encontrar contiendas en esta ciudad. Ahora será el protagonista de una función en el histórico Crypto.com Arena.

“Me siento orgulloso porque en esos momentos nadie creía en mí, nadie pensaba que yo iba a poder hacer un evento principal. Gracias a Dios aquí estamos logrando mi sueño y si Dios quiere voy a agarrar esta victoria y van a haber más peleas grandes”, declaró el pugilista de 32 años.

Ruiz ha dicho que espera llegar a la contienda del domingo en 256 libras y el miércoles lucía delgado, comparado a las 268 libras con las que se subió cuando sorprendió a Anthony Joshua en junio de 2019.

Ortiz no cree que afectará la afición mexicana

Por su parte, el cubano Ortiz argumentó que ha tomado con mucha seriedad la cita del domingo, y vaticinó que él será el primero y último zurdo al que Ruiz enfrentará en su carrera como profesional. También, el peleador de 43 años dijo que no cree que afectará los miles de seguidores mexicanos a los que escuchará en su contra el domingo en Los Ángeles. Ortiz ya ha peleado tres veces en Los Ángeles, dos de ellas en el Crypto.com Arena y uno en el Microsoft Theater, sin embargo, en ninguna de ellas enfrentó a un peleador tan querido como Ruiz, de raíces mexicanas.

“El pueblo mexicano va a ver una buena pelea”, se limitó a decir Ortiz.

“La cosa se voltea”.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.