Abierto de Palermo: La Natividad estuvo en jaque (incluso físicamente), pero siguen en carrera después de lidiar un largo rato con La Dolfina-Brava

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Bartolomé Castagnola (h.) estuvo por darse de baja en medio del partido por lo mal que se sentía, pero mejoró en los últimos dos chukkers, y con él, La Natividad, que se impuso a La Dolfina-Brava en el Campeonato Argentino Abierto.
LANACION/Sergio Llamera

Ganarle a un rival 5 goles inferior en handicap no debería cosa tan ardua. Pero este Abierto de Palermo tan receptivo a las sorpresas puede hacer muy difícil lo accesible. Si lo sabrá La Natividad (36), que había perdido en su estreno contra un adversario de 7 tantos menos, y que este domingo tuvo que sudar para deshacerse de La Dolfina-Brava (31), por 18 a 13. En realidad, para deshacerse de algo mucho más duro: la posibilidad de quedar eliminado de la carrera por el trofeo en su mismísimo segundo partido en el Campeonato Argentino Abierto.

No había que hacer muchas cuentas: en caso de perder contra Poroto Cambiaso y compañía, La Natividad iba a estar fuera de toda chance en el torneo más grande del planeta. Sin puntos y con dos fechas por delante, no iba a poder alcanzar al propio La Dolfina-Brava, que habría sumado ya tres victorias y habría ido a definir el grupo B con RS Murus Sanctus el domingo 5 de diciembre.

La presión era alta, al revés que la atmosférica. El calor de la tarde de Buenos Aires retaceó hectopascales y no ayudó en nada a un Barto Castagnola que llevaba algunos días entre debilidad física, mareos y vómitos. No tener al 100% al armador de juego era un riesgo importante para La Natividad, que no tenía margen de error ni suplentes de la misma estatura polística del número 3. Pero en ese sentido el contrincante estaba más complicado: Tomás Panelo, el jugador de menor handicap del certamen, con 6 goles, volvía a reemplazar a Rodrigo Ribeiro de Andrade (8), también organizador. La Dolfina-Brava tenía 31 de valorización en vez de sus 33 originales, y sin embargo apretó al campeón del Abierto de Hurlingham. Y vaya cómo.

Hasta el séptimo de los ocho períodos fue una cuestión de gol por gol. Más: de penal por penal. El partido no tenía un dominador claro en el césped ni en las chapas. La Natividad parecía todavía conmocionado por la inolvidable conquista de Hurlingham, y/o sentido por el derechazo que le había aplicado Rufino Bensadón con aquel penal de 60 yardas/gol de oro de ocho días antes, en el impensado triunfo de Chapaleufú. Tres a tres, cuatro a cuatro, cinco a cinco... Diez a diez. A falta de un par de chukkers y fracción. Se vislumbraba otro desenlace abierto a cualquier cosa en Palermo 2021.

Pero justo entonces revivió Barto Castagnola. Como si hubiera recuperado todo el voltaje, pasó a pegarle de lleno a la bocha, a correr. A intervenir. Su hermano Camilo se puso en modo asistidor. Ignatius Du Plessis siguió pegando esos backhanders larguísimos que viene haciendo y con uno habilitó a uno de los delanteros para el 12-10. Un quiebre de dos tantos. Un quiebre en el partido, que se extendió a 14-10. Entonces sí, La Natividad respiró: el Abierto, el gran anhelo del año, no se le acababa en dos fechas.

La temporada va dejándole marcas, como un tacazo de Guillermo Terrera que hizo sangrar a Camilo Castagnola en el rostro en el quinto período. Como la férula que se pone el goleador de 18 años en la mano izquierda por el dolor posterior a cada encuentro, por la lesión previa a la definición de Hurlingham. Como estos vahídos de Barto que estuvieron por hacerle un lugar en el tercer período al que habría sido debutante, el chileno Tomás Beresford.

La Dolfina-Brava, en tanto, se asustó con sendas caídas por patinadas de Alejo Taranco en el primer parcial y Panelo en el octavo, y a la vez dio un cierto susto al adversario en el último partido de Poroto Cambiaso con 15 años –el viernes cambiará de edad–. Como su vencido, el otro club de Cañuelas sigue en carrera. Y nada dice que no vaya a causar un nuevo impacto en este Abierto impredecible.

Síntesis de La Natividad vs. La Dolfina-Brava

  • La Natividad: Camilo Castagnola, 9; Pablo Pieres, 9; Bartolomé Castagnola (h.), 9, e Ignatius Du Plessis, 9. Total: 36.

  • La Dolfina-Brava: Guillermo Terrera, 9; Adolfo Cambiaso (n.), 8; Tomás Panelo, 6, y Alejo Taranco, 8. Total: 31.

  • Progresión: La Natividad, 1-0, 3-3, 5-5, 7-8, 10-9, 13-10, 14-12 y 18-13.

  • Goleadores de La Natividad: C. Castagnola, 9 (7 de penal y 1 de córner); Pieres, 4; B. Castagnola, 3, y Du Plessis, 2. De La Dolfina-Brava: Terrera, 5; Cambiaso, 4 (todos de penal); Panelo, 3, y Taranco, 1.

  • Incidencias: en el tercer chukker fue amonestado Panelo.

  • Jueces: Gastón Lucero y Guillermo Villanueva (h.). Árbitro: Martín Pascual.

  • Cancha: Nº 1 de Palermo.

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