111-102: Los Lakers no pueden con nadie

Los Ángeles (EE.UU.), 28 oct (EFE).- A la quinta tampoco fue la vencida. Los Angeles Lakers de LeBron James perdieron este viernes ante los Minnesota Timberwolves (111-102) y encadenaron su quinta derrota consecutiva en un desastroso arranque de temporada.

Con un penoso 0-5, este es el peor comienzo para los Lakers desde la temporada 2014-2015 (0-5) y se acercan peligrosamente al récord negativo del curso 1957-1958 (0-7).

Además, los Lakers son, junto a los Sacramento Kings (0-4), el único equipo sin victorias de la liga.

Los de púrpura y oro, sin Anthony Davis por molestias en la espalda, aterrizaron en Mineápolis con el peor ataque de la liga (22,3 % en acierto de triples) y continuaron esta noche con su terrible puntería desde el perímetro (9 de 29, 31 %).

Aun así, la gran losa de los Lakers fueron sus 22 pérdidas de balón, todo un regalo que se convirtieron en 25 puntos para los Wolves.

Rudy Gobert (22 puntos y 21 rebotes), Anthony Edwards (29 puntos) y el dominicano-estadounidense Karl-Anthony Towns (21 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias) lideraron a unos Wolves (4-2) que solo necesitaron apretar el acelerador al final para llevarse un partido áspero y poco vistoso.

LeBron James (28 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias) fue el mejor de unos Lakers en los que Russell Westbrook tuvo un rendimiento notable como sexto hombre con 18 puntos y 8 rebotes aunque volvió a atascarse en el tiro (6 de 17).

Sin alegrías de equipo, LeBron sumó un nuevo récord a su colección al superar a Karl Malone para convertirse en el jugador con más partidos anotando más de 20 puntos de la historia (1.135 encuentros).

LOS WOLVES SENTENCIAN AL FINAL

Con 5 puntos seguidos de LeBron, los Lakers entraron con fuerza al partido pero los Wolves respondieron de inmediato con un parcial de 10-0 construido a partir de la presencia imponente de Gobert en la zona (19-10 a falta de 6.30).

Había mucha expectación por ver a Westbrook al frente de la segunda unidad (primera vez en el banquillo desde 2009) y el controvertido base entró con 7.29 en el reloj.

No empezó fino en el tiro pero aportó energía e intensidad y, junto a Gabriel en la zona y Reaves como chico para todo (se lució con un precioso pase por la espalda), Westbrook ofreció minutos interesantes para unos Lakers que cerraron el cuarto al alza (28-25).

El drama desde el triple que les ha machacado desde el primer encuentro continuaba para los angelinos y, a las malas noticias desde el perímetro, se le unieron las pérdidas de balón, hasta 11 antes del descanso.

Como en el primer cuarto, Westbrook fue el inesperado revulsivo para los de púrpura y oro, metió 8 puntos seguidos mostrando una explosividad que parecía haber perdido y conectó de maravilla con LeBron, que bordó un mate descomunal para que el partido llegara empatado al descanso (52-52).

Pero era cuestión de tiempo que alguno despertara y ese fue Edwards, muy activo en el tercer cuarto, que anotó 9 puntos consecutivos y que terminó con 16 puntos solo en ese parcial.

Los Lakers, sin remedio a unas pérdidas que les estaban desangrando, estuvieron con -9 pero se aferraron al marcador y llegaron al último cuarto con todo por decidirse (78-75).

El duelo entró entonces en un tramo alocado.

Balones sueltos, errores constantes en el tiro, despistes en las dos canastas, caídas y tropiezos, pases que no iban a ningún lado...

El partido estaba para que lo ganara no el mejor sino el menos malo y en ese carnaval de despropósitos sacaron petróleo los Wolves con una versión por fin inspirada de Towns (92-84 con 6.16 por jugarse).

Dos triples de Brown Jr. sostuvieron a los Lakers mientras LeBron se tomaba un respiro pero a la hora de la verdad resurgieron las estrellas de Minesota.

Edwards y Towns firmaron dos triples que fueron dos puñales y Gobert se hizo gigante en la pintura para tumbar a unos Lakers que no encuentran salida al laberinto de su crisis.

David Villafranca

(c) Agencia EFE