Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), es la cuarta causa de muerte en el mundo. Alrededor de 12 millones de personas en Estados Unidos sufren EPOC, además de que la cifra va en aumento. Los principales afectados son quienes están expuestos a los dos factores externos que contribuyen en mayor medida al desarrollo de la EPOC: fumar y trabajar en ambientes contaminados.

La EPOC es una enfermedad subdiagnosticada y potencialmente mortal, caracterizada por limitación al flujo aéreo, que no es totalmente reversible y es usualmente progresiva. Esta limitación se asocia con una respuesta inflamatoria anormal de los pulmones y la vía aérea, cuyos factores de riesgo más importantes son la exposición a partículas nocivas y gases, principalmente derivados del consumo de tabaco y exposición al humo de leña. Existen datos poblacionales en los que podemos observar, que es el hábito de fumar ha incrementado drásticamente los niveles de enfermedad y muerte asociados con la EPOC. En los países desarrollados, el tabaquismo contribuye al 90% de estos casos, siendo el factor de riesgo más prevalente.
La OMS recientemente dio a conocer los siguientes datos fundamentales:
- La EPOC altera la respiración normal y es potencialmente mortal. Es más que la "tos del fumador".
- Se calcula que hubo 64 millones de personas con EPOC en el 2004.
- En el 2005 murieron por esta causa más de 3 millones de personas, lo cual representa un 5% de todas las muertes registradas ese año.
- Aproximadamente un 90% de las muertes por EPOC se producen en países de bajos y medianos ingresos.
- La principal causa de la EPOC es el humo del tabaco (fumadores activos y pasivos).
- En la actualidad, afecta casi por igual a ambos sexos, en parte debido al aumento del consumo de tabaco entre las mujeres de los países de ingresos elevados.
- La EPOC no es curable, pero el tratamiento puede retrasar su progresión.
- Se prevé que en ausencia de intervenciones para reducir los riesgos, y en particular la exposición al humo del tabaco, las muertes por EPOC aumenten en más de un 30% en los próximos 10 años.
Aunque esta enfermedad no tiene cura, los especialistas argumentan que es prevenible. La mejor forma de retrasarla es dejar de fumar, nunca es demasiado tarde para hacerlo. Más allá de cuánto tiempo hayas fumado o de cuán grave sea tu EPOC (si ya padeces), dejar de fumar puede ayudarte a detener el daño en pulmones. Sabemos lo difícil que puede ser dejar de fumar, sin embargo actualmente existen muchos tratamientos y terapias para lograrlo.
A continuación mencionamos 5 de las recomendaciones más importantes que ofrecen los especialistas para fumadores que están en el proceso de dejar el cigarro.
1. ¡Empieza ya! Es básico tener claro que si dejas de fumar, la principal persona beneficiada eres tú. Dejar el cigarro trae muchos beneficios, aunque hayas fumado por muchos años fumando. Una vez dejándolo, es posible desacelerar el daño en pulmones.
2. Mantente lo más activo posible y realiza ejercicio de forma regular. Trata de hacer actividades y ejercicios que aumenten tu fuerza muscular y que ayuden a tu sistema cardiovascular.
3. Aprende técnicas de entrenamiento de la respiración para mejorar el flujo de aire hacia adentro y hacia afuera de los pulmones. Por ejemplo, la yoga.
4. Aliméntate sanamente para mantener tu fuerza y salud. Come frutas, verduras, y ensaladas que contengan vitamina C. Los cítricos son buenos para eliminar las toxinas más rápido, es decir, eliminan la nicotina.
5. Incrementa tus horas de sueño y descanso. Esto puede ayudar a que no se incrementen tus niveles de estrés y cansancio. Por lo tanto necesitarás menos nicotina.


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